El arte del lujo
no tiene secretos
para Berger Joyeros.

Tras casi un siglo de andadura y medio siglo en México, Berger Joyeros se ha convertido en un emblema de la elegancia. Al día de hoy, la firma Berger Joyeros es una de las más importantes en materia de joyería. Su éxito y eficacia reside no sólo en su abolengo joyero, sino en su creatividad y amplio criterio en sus conceptos.

El inicio de Berger Joyeros se remite a principios del siglo veinte cuando el Sr. Alex Elías Berger – nacido en Polonia en 1895- fundó en Amsterdam, Holanda, un taller dedicado al tallado de diamantes creando una pequeña industria del rubro. Más tarde, en 1918 al termino del la Primera Guerra Mundial el joyero se trasladó a Amberes, Bélgica, en donde comenzó de nuevo con un tallado de diamantes consolidándose como uno de los mejores joyeros en la industria europea.

En Marzo de 1943 la familia Berger emigra a la Ciudad de México en donde el Sr. Maurice y Sylvain Berger, segunda generación, dieron continuación al negocio en un esquema de crecimiento y desarrollo paulatino que comenzó con una oficina en la calle de Madero en 1943.

En los años 90 se incorpora la tercera generación, Ari y Sergio Berger, y con ella la idea de expandir el negocio a las boutiques. Durante esta expansión, se incluyeron marcas de Alta Relojería como A. Lange & Söhne, Patek Philippe, Vacheron Constantin, Audemars Piguet, Panerai, Richard Mille y Hublot, entre otras.

Actualmente cuentan con las boutiques de Masaryk, San Ángel, Antara Polanco, Paseo Interlomas y recientemente Vía Santa Fe; así como un corner de Berger Joyeros en Palacio de Hierro Perisur. En ellas los clientes pueden encontrar finas piezas elaboradas con diamantes y piedras preciosas; así como las mejores marcas a nivel mundial de alta relojería.